El poker es un juego que requiere a los jugadores estar preparados para todo tipo de situaciones. Tienen que tratar de no sobreactuar demasiado cuando poseen una mano poderosa. Deben manejar con naturalidad manos medias en las que sea muy sencillo foldear, pasar o subir la apuesta. Y también tienen que ser capaces de enfrentarse a escenarios con mucho estrés y donde las decisiones sean complicadas. Sin embargo, las personas no somos máquinas. No podemos jugar cada mano en la variante Texas Holdem como si lleváramos a cabo una acción automática. Hay ocasiones en las que entran muchas dudas y se pasan miles de cosas por la cabeza.

Para esa clase de situaciones, el buen apostador también debe tener plan B. Una estrategia que les ayude a salir de un problema de ese tipo, que en el momento adecuado pueda servir de comodín. Y en el poker la apuesta de bloqueo cumple precisamente esa función. Esta clase de apuestas requieren de que el jugador sepa manejar las nuts e identifique cuál es la posición de su mano en la mesa, y por supuesto demanda algo mucho más elemental que es tener muy claras las manos oficiales de poker. De hecho, será complicado jugar bien al poker sin conocer este concepto, por lo que ya ni hablamos del resto.

La apuesta de bloqueo puede definirse como un recurso que tienen los jugadores de poker cuando se sienten fuera de posición con su mano y quieren tratar de arriesgar lo menos posible para llegar a la siguiente calle, o al showdown si se diera el caso. Con esta apuesta digamos que quedas a medio camino entre quedar desprotegido y que un raise del rival te hunda o pecar de no haber intentado algo más con una baza que no estaba para ser desechada. Es bastante común en jugadores expertos y se le suele sacar rentabilidad si se utiliza correctamente. Aunque en el poker en línea se utilice en menor medida.

El uso más común que suele tener esta apuesta es en el river y siempre y cuando el jugador sea el primero en jugar. Suele rondar entre una quinta y una tercera parte del bote y pone las cosas complicadas al resto de contrincantes. Si quieren subirla saben que correrán un riesgo importante, por lo que en general preferirán igualarla. Eso es precisamente lo que se pretende con la apuesta de bloqueo. Pagas una cantidad pequeña y llegas a la siguiente calle sin haberte vuelto loco. Y además con más información sobre tus oponentes y su forma de actuar.

La apuesta de bloqueo se vuelve verdaderamente rentable cuando te ofrece varios escenarios y en todos ellos sales ganando. Si tienes en tu poder una mano media, al ejecutar el bloqueo podrías provocar que alguien con una mano peor iguale y termine perdiendo. Incluso el adversario podría llegar a foldear en el river y ahorrarte el trago de tener que jugártelo todo con las cartas arriba. Pero es que si el que está en frente se envalentona y terminas perdiendo, también sales reforzado. Habrás dejado claro el precio por el que van a poder buscarte las cosquillas durante el resto del juego.

Pero todo en el poker tiene sus contraindicaciones y este sistema no iba a ser menos. Lo primero es que todo en exceso es negativo. Un jugador que realiza una apuesta de bloqueo con éxito puede caer en el error de ejecutarla siempre que tenga dudas de lo que hacer. Esa es el peor cepo en el que puedes introducir el pie. Primero porque los rivales pillarán el truco rápido y sabrán como jugarte para dañar tu stack con facilidad. Y segundo porque la esencia del poker también es la de tener que enfrentar situaciones complicadas, si evitas todo el rato esas confrontaciones te haces trampas al solitario a ti mismo.

Y en esa misma línea, con la clase de jugador con el que tienes que tener más cuidado es con el jugador agresivo. Los tipos irracionales en los naipes dejan la estrategia de lado en algunos momentos para fiarse de sus instintos y atacar cualquier posibilidad que tengan de hacerse con un buen número de fichas. La apuesta de bloqueo representa todo lo contrario, lo pragmático y lo sensato. Al enfrentarte a alguien de ese tipo estarás todo el rato en desventaja y puede llegar a arruinarte el día de un momento a otro.

Ante jugadores experimentados y que tengan la cabeza fría sí que puedes ejecutarla sin temor a una reacción inesperada. Entre profesionales suele ser muy usada cuando un apostador siente que va por detrás en la mano. Como si en fútbol fuera perdiendo el partido. Sacas al campo a un mediocampista que frene al equipo contrario, que seguramente no va a marcar gol, pero que va a parar la sangría y que va a jugar sencillo. Así podría personalizarse a la apuesta de bloqueo en el deporte más popular del mundo. Ahora toca encontrarle el sitio en el deporte mental.

Si quieres sacarle rendimiento, también lo puedes hacer en el software de partypoker, en la multitud de torneos que hay disponibles para todos los usuarios.

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