El poker no deja de ser un juego de rachas, como podría ocurrir en cualquier otro deporte. Un día estás en la cresta de la ola y al siguiente has caído con una fuerza que ni tú mismo habías sido capaz de prever. Esas rachas tienen muchas variantes que pueden llegar a modificarlas y que pueden dar lugar a picos muy altos y bajos o momentos de una estabilidad y progresión. Y una de esas variantes es el cambio de mesa. No en todos los torneos en línea se permite al jugador seleccionar cuándo y cómo quiere realizar esos cambios. Son los cash games en los que sí se pueden llevar a cabo.

En muchos campeonatos los cambios suelen estar controlados por la organización y por tanto no están bajo el control del jugador. El objetivo en esos casos es llevar a cabo una labor de supervivencia en la mesa hasta que se pase el corte. Sin embargo, es en los juegos en efectivo en los que nos queremos centrar, pues ahí la labor de permutar de mesa cobra bastante importancia. Pasa desapercibido como uno de esos detalles que los jugadores que recién se unen al mundo del poker no tienen tan en cuenta. Y resulta que en él puede estar la clave de una gran victoria o una preocupante derrota.

En esta modalidad en la que se permiten los cambios podrás jugar hasta que lo consideres y además cuentas con la posibilidad de encontrar partidas en cualquier momento, y de las que puedes marcharte si lo deseas.

Teniendo en cuenta todas estas consideraciones, el principal consejo que hay que conocer es que permanecer en una mesa será beneficioso siempre que se sea el favorito. No tiene demasiado sentido realizar un cambio cuando nos sentimos fuertes y somos capaces de dominar el mayor número de situaciones con respecto al resto de jugadores. En el momento en el que se produzca un hecho que nos haga cambiar la mentalidad y veamos que hay un peligro real, entonces es el momento de decir adiós y dejar paso a los siguientes. Pero mientras tanto cada jugador debe aprovechar su momento.

Hay usuarios que se marcan un objetivo en ganancias y cuando lo consiguen se marchan tengan la situación que tengan. Es verdad que esta no es una mala estrategia, pues es una manera de estar bien organizado y de tratar tu pasión como una verdadera profesión. Sin embargo, puedes estar dejando escapar una buena oportunidad de ganar más fichas y dinero, sobre todo si tu posición es fuerte. Retirarse en un momento así muestra la debilidad del que quiere sentirse dichoso hoy, pero que pasará a ser desgraciado mañana. Si se hace un cambio que sea porque hay un motivo de peso.

Hay otra clase de usuarios que prefiere poner los límites en las pérdidas. Una vez que han llegado al filo deciden que es el momento de marcharse a otra partida que les sea más beneficiosa. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que la clave para tener unos buenos datos estadísticos sobre tu desempeño en poker es monitorizar horas y horas de juego. Si cambias constantemente de mesa será difícil poder encontrar patrones que te ayuden a mejorar tu estilo de juego. Por eso insistimos en que la razón para cambiar de lugar debe ser de peso. Sino estaremos ante un error.

Y por supuesto, lo que sí que debemos tener claro es que en el momento en que entremos en un estado mental desfavorable se debe abandonar la mesa. Pero no solo la mesa, sino probablemente el juego. Esto es fundamental y un gran consejo sobre cómo mantenerse sano en poker. En el momento en el que nos podamos tiltear o empecemos a jugar manos que no deberíamos, es el momento de tomar un descanso hasta el día siguiente si es posible. Un cambio de mesa siempre supone un volver a empezar, sobre todo en el aspecto mental. Pero según como haya sido el golpe recibido será un comienzo beneficioso o más perjudicial aun.

Y otro factor que también se suele tener en cuenta es la categorización de los jugadores. Todo usuario cuando llega a una mesa suele hacer un análisis en las primeras manos del tipo de rivales a los que se está enfrentando. Mientras en la mesa haya una presa fácil no es recomendable marcharse, pues nunca sabes lo que te vas a encontrar en la siguiente. En el momento en que esta clase de jugador se marche y queden adversarios estándar o algún gran tiburón, es preferible decir adiós.

Combinando todas estas técnicas se puede llegar a hacer un buen análisis de la mesa y constatar si es preferible hacer un cambio o aguantar hasta encontrar lo que se busca.

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