En el poker, controlar el dinero que gastas y el que recuperas tras la disputa de varios torneos o juegos cash es fundamental. Ya sea en forma de dinero real o ya sea en forma de fichas en un campeonato. Y eso solo puede pasar por dominar todos los patrones de apuestas de este juego, pues es lo que realmente te va a abrir el camino hacia una victoria que no siempre estará asegurada. Hay apuestas que son muy sencillas y por las que no es necesario dar demasiadas explicaciones, pero con los raise o resubidas es clave detenerse a reflexionar.
Las apuestas reinas de las resubidas son sin duda las 3-bet, 4-bet y 5-bet. La three bet es la tercera apuesta en la mesa o la segunda resubida, la four bet es la cuarta apuesta o tercera resubida y la five bet es la quinta apuesta o cuarta resubida. Es importante puntualizar que en variantes como Texas Holdem, las ciegas ya se consideran la primera apuesta, por lo tanto, el primer jugador que decida raisear estará completando la llamada 2-bet. Si eres de los que pensaban que las blinds no contaban para este rango, estabas equivocado. A partir de ahí vienen las demás apuestas.
Controlar esta clase de apuestas es una de las bases de saber cómo jugar al poker de manera efectiva y por eso las vamos a detallar. Y comenzamos con la más baja de todas, la 3-bet. Una subida que es más compleja de la que parece por la gran gama de jugadas que puedes representar con ellas frente a tus rivales. Por no hablar de que ofrece mucho más margen de maniobra a la hora de foldear, raisear o simplemente pagar en las siguientes manos. Y lo normal es que la batalla de resubidas comience preflop, pues es donde más sanos están los stacks.
Antes de que te vuelvas loco con esto, hay una máxima fundamental en torno a las three bets: no las pagues por pagar. Dependiendo del tipo de jugador que nos encontremos en frente esta apuesta puede servir para cosas diferentes. Ante un jugador muy soft nos puede valer como robo de ciegas; ante jugadores muy cerebrales representará una mano poderosa y que se debe tener en cuenta; y ante jugadores especialmente maníacos nos puede ayudar a aumentar el bote en juego si poseemos buenas cartas de mano.
Eso sí, si hay un par de rivales que han decidido pagar y en el flop no has ligado nada con tu jugada es mejor retirarse. Es posible incluso que te hayan arrebatado la iniciativa en la baza y entonces es bastante probable que otras manos tengan un mejor rango que la nuestra. Retirarse tras una 3-bet no es una deshonra ni mucho menos si se hace en el momento indicado y con un número de fichas en nuestro haber que nos lo exigen. Ya sabes que en esto del poker una retirada a tiempo es una victoria muchas veces.
Y también aprovechamos para decirte que manos del tipo AA, AK o KK siempre te van a pedir una 3-bet. Si tomas la decisión de simplemente hacer call habrás perdido la noción de donde estas en esa jugada y eso es lo peor que te puede pasar. Aquí no tiene tanta importancia si estás ante jugadores conservadores o ante jugadores agresivos, una resubida de este tipo con esas cartas es todo un acierto y el escenario ideal para cualquier profesional.
Comparación con 4-bet y 5-bet
Una vez que tenemos el concepto de 3-bet más claro, es el momento de asemejarlo y diferenciarlo también de los de four bet y five bet. Sobre todo, porque estas dos últimas son apuestas que implican poner en juego un tamaño muy grande de fichas y no plantean el mismo escenario que la three bet. La 4-bet suele equivaler a dos o tres veces la 3-bet, y por tanto la 5-bet casi ocho o nueve veces. Eso no deja margen para blufear con ellas salvo en situaciones muy concretas y específicas.
Las 4-bet y 5-bet representan una jugada muy poderosa, que incluso puede llevar a los jugadores a un all-in preflop en el que se jueguen el todo por el todo. La four bet más habitual es la denominada como “Cold 4bet”, que solo se suele realizar con buenas manos y que se lleva a cabo normalmente cuando el jugador todavía no ha puesto ni una sola ficha en la mesa.
¿Cuál es la forma de combatir una Cold 4bet? Pues seguramente una 5-bet pueda hacer al jugador replantearse si realmente es el que mejores cartas lleva. Y este tipo de jugadas suelen acabar o con un doloroso fold por parte del que ha apostado con peor rango, o con una mano en la que uno de los dos jugadores quede eliminado.
Como podemos ver, con la 3-bet tienes más margen de maniobra (farol, valuebet, apuesta de transición para ligar…) y con la 4-bet y 5-bet más opciones de ganancia. Por eso es tan fundamental pensar bien tu subida antes de realizarla.