El poker es un juego tan amplio en sí mismo y con unas posibilidades tan variadas para los jugadores que cada cual puede elegir el estilo que quiere adoptar. Un estilo que puede ser conservador, sin arriesgar demasiadas fichas y solo abriendo aquellas manos en las que se posean grandes posibilidades de victoria. O un estilo algo más guerrero, en el que se coquetee con los límites del azar y que ponga los corazones de toda la mesa a mil por hora. Para eso está la estrategia de poker, para que cada cual seleccione el estilo de juego que más le guste y que más le favorece.

Es obvio que hay conceptos que se vinculan más a una forma de juego que a otra y en este caso nos queremos ir a la parte más batalladora. El concepto del que queremos hablar es el de backdoor, que podría traducirse en español como “puerta de atrás”. La literalidad puede confundirnos en este caso, pues un backdoor en poker es un proyecto a dos cartas, es decir, una baza en la que necesitas ligar dos cartas para salir vencedor de la mano. En general el backdoor suele buscarse postflop, lo que quiere decir que requieres de la ayuda del turn y del river para conectar tus naipes.

Para algunos jugadores se considera una de las manos peligrosas del juego como para pensar en poner un gran número de fichas al descubierto con ella. Para otros una auténtica rutina de salvación para cualquier stack. Pero todos con la idea de que un backdoor es una mano gratificante, inesperada y que puede cambiar el rumbo de cualquier jugador en un torneo.

Seguramente un ejemplo de backdoor podría ser un flop en el que hemos ligado un diez y un nueve, con un siete también presente en la mesa. En el turn aparece un ocho y en el river una jota que nos completa la escalera. Lo mismo puede ocurrir con un proyecto de color, y de hecho estas dos fórmulas son las más comunes en las que nos vamos a encontrar un backdoor. Así que lo mejor será analizarlas al detalle.

Comenzamos con el proyecto a dos cartas de escalera. Seguramente una de las situaciones que puede poner en mayor estrés a un jugador es la de qué hacer cuando se tiene un proyecto de escalera con tres cartas ya ligadas. En cualquier mente común el hecho de que las dos últimas calles nos tengan que ayudar puede resultar definitivo para foldear. Otra acción contraria podría ser considerada como uno de los errores comunes en el poker. Pero lo cierto es que hay que tener en cuenta las odds, pues una escalera suele tener dos salidas: una por arriba y otra por abajo.

Realmente hay opciones de que el backdoor en el poker sea favorable y además es muy difícil de detectar para los adversarios. Complicado pensar para el oponente que hayas tenido tanta suerte como para toparte con dos cartas seguidas de soporte para mejorar tu mano. Los jugadores suelen encerrarse mucho en sus propias bazas y en ocasiones pierden el norte en el número de posibilidades reales que hay en la mesa. Ese es tu momento de aprovechar y atacar.

Además, el backdoor straight (escalera) admite tanto un planteamiento agresivo en el que se apuesta con fuerza, como un estilo de juego más conservador en el que se pongan en juego botes pequeños. Y en el caso de que sea una escalera alta, ve con todo porque tus oponentes estarán totalmente descubiertos frente al escenario de evitar un bad beat. De hecho este tipo de jugadas son el ejemplo perfecto de tilteo y de desesperación en una mesa de poker.

El proyecto a dos cartas de color tiene otras particularidades que lo diferencian de la escalera. En primer lugar porque es más común encontrárselo y eso lo hace más predecible dentro de la mesa. Donde en el backdoor straight podíamos encontrar probabilidades de victoria de entre el 5% y el 10%, en el backdoor flush nos podemos ir hasta más del 15%. Cuanto mayor sea su aparición, menor es el factor sorpresa. Por tanto hay que tener mayor cuidado con ellos.

Bajo esta premisa es entendible que sean más complicados de esconder, pues necesitas que haya como mínimo tres cartas en la mesa de un mismo palo. Los rivales estarán mucho más prevenidos y puede incluso que alguno de ellos sea capaz de competir con otro color a la carta más alta. Eso complica un poco la situación y nos obliga a estar muy atentos a la forma de actuar de los jugadores. Si te ves muy apurado, es mejor rechazar la baza antes de tiempo.

En cualquier caso, no queremos asustarte en lo que a los backdoor de color se refiere, puesto que dan la posibilidad de ejecutar apuestas de continuación y faroles con mayor asiduidad. No realices check de forma tan rápida como en una mano al uso. Eso es quitarse el problema de encima. Tómalo con calma y analiza bien la jugada.

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