Los jugadores de poker que pretendan ser profesionales deben tener en cuenta que triunfar en este juego es una carrera de fondo y que por el camino hay piedras y obstáculos que hay que ir superando. A pesar de que los naipes sean cuestión de habilidad y de fortaleza mental, siempre hay un pequeño porcentaje reservado para la suerte. Hay ocasiones en las que la fortuna nos favorece y otras en las que puede ser muy esquiva. Puede incluso rozar la crueldad. Pero esos momentos son los realmente importantes en la carrera de un jugador. Aquellos en los que se aceptan los resultados y se lucha frente al tilt en el poker.

Seguramente una de las cosas que más pueden hacer enfurecer a un usuario y que le pondrá realmente a prueba son los bad beats. Un bad beat podría definirse como una jugada de muy mala suerte. Hablamos de una mano que a priori juegas correctamente y en la que tienes unas grandes probabilidades de ganar frente a tus adversarios. Sin embargo, aparece una carta fatídica que te hace perder una gran pila de fichas cuando ya la veías en tu mano. Y es que el poker es así en su máxima esencia. No son matemáticas y a veces se dan estas situaciones.

No obstante, lo primero que deben tener claro los usuarios es en qué momento nos estamos enfrentando a un bad beat. Suele haber bastante confusión con esto, puesto que en el poker más actual cualquier jugada en la que cae una carta inesperada acaba siendo designada como un bad beat. Esto es una falacia. Una mano en la que las probabilidades de victoria se repartan en un 60%-40% no es un bad beat (por ejemplo una mano J-10 frente a un 7-5). Un bad beat se produce con dos bazas en las que las opciones se repartan en un 85%-15% aproximadamente (por ejemplo A-A ante 3-6).

Es decir, para considerar una mano como bad beat hay que entender que realmente había una diferencia muy clara entre las bazas y que las últimas calles de las cartas comunitarias son las que lo han cambiado todo radicalmente. Al menos en el Texas Holdem ocurre de esta manera, mientras que si nos ceñimos a otras variantes habría que analizar detenidamente cada una de ellas. Depende de la forma de juego, las situaciones en las que encontrarse con un golpe de mala suerte pueden variar. Pero sea como sea, el modus operandi tras recibir un golpe de este tipo es similar en todos los casos. Y en ello vamos a incidir.

Lo primero que hay que destacar es que el concepto de bad beat está estrechamente relacionado con el concepto de varianza. ¿Por qué? Un bad beat es una situación puntual en la que un jugador que jugó bien su mano tuvo mala suerte frente a otro que la jugó mal. Esto quiere decir que a la larga el usuario que calcula bien sus odds y diseña una estrategia acertada va a conseguir ganancias, mientras que el que lo fía todo a la suerte tendrá graves pérdidas. Y esa es una de las claves a nivel mental tras recibir una mala jugada: pensar que a la larga las cosas serán diferentes.

En el momento de sufrir un revés de las dimensiones de un bad beat es cierto que es complicado que se te venga algo así a la cabeza. Pero así debería ser. El caso contrario es el de una persona que entra en cólera y que comienza a jugar mal sus manos del poker. Y es que esa es una de las peores consecuencias de perder un buen bote por culpa de la mala suerte: que las siguientes manos pueden abrirse por rabia y eso para nada puede ser bueno. Si notas que estás demasiado caliente, tómate un respiro en las manos posteriores. Foldea y descansa hasta que olvides lo ocurrido.

En el caso del poker online un bad beat puede ser especialmente dañino en el sentido de que el jugador sienta la necesidad de recuperar lo perdido en esa jugada desafortunada. Ese momento también será el propicio para tomarse un tiempo de relajación y desconexión. Ponerse a jugar en más mesas de forma simultánea y abrir manos innecesariamente no es el camino. Continúa con el plan original, ese que fue ideado en un momento de lucidez y de paz mental. Los resultados llegan con el tiempo, no con la agresividad del que actúa por venganza.

Y sobre todo ten en cuenta que el mundo no está en tu contra. Hasta los mejores jugadores sufren bad beats y tienen que reponerse a ellos. Esta es solo una prueba más dentro de un mundo tan complicado y feroz como el del poker. Solo los que se reponen y la superan son los que realmente tienen la tenacidad necesaria para hacer algo grande con los naipes y las fichas. Recuerda esto siempre que estés a punto de estallar.

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