Uno de los elementos más importantes del mundillo del poker son las fichas. Gracias a ellas se pueden realizar apuestas y son las que representan tu verdadero valor en la mesa. Sin fichas no podrás seguir jugando en un torneo en vivo o en un torneo online. Sean digitales o materiales, cobran una gran importancia en su reparto de cara a un campeonato y de esto se tiene muy poco conocimiento. Solo aquellos que hayan disputado una timba con amigos saben lo que es tener que distribuir fichas entre todos los jugadores. Y es una tarea meticulosa que se vuelve aún más importante en un evento de poker.

¿Cómo se las apañan los casinos y los grandes circuitos para administrar esta tarea? Desde luego que es una actividad sensible, sobre todo en los campeonatos que tienen varias etapas que se extienden durante varios días. Las fichas deben estar operativas para utilizarse en las jornadas posteriores y eso implica la participación de varios responsables. En primer lugar el director de la sala de juego y en segunda instancia los crupieres, aunque siempre tutelados y autorizados por el anterior. Ellos serán los que tengan la última palabra en el conteo de piezas que se entrega a cada jugador.

Aunque seguramente una de las labores del dealer más comprometida es la de contabilizar al final de cada día las fichas que pertenecen a cada jugador. Cierto que los torneos presenciales entregan a los jugadores una bolsa denominada “rack” en la que cada uno guarda lo que ha ido ganando a lo largo de la jornada y le pone su nombre para que no haya ningún tipo de confusión. Sin embargo, la posibilidad de error siempre está presente y la opción de que algún jugador trate de aprovechar la relajación final para rascar alguna ficha extra. Las decisiones en momentos comprometidos también son de los repartidores.

Decisiones como las que pueden darse en un cambio de mesa. Y es que la unificación de mesas está a la orden del día en el poker en vivo. Según se van eliminando jugadores, es necesario reagrupar a los participantes y formar nuevas tablas de juego. Y eso trae consigo el traslado de todo el material del jugador a otro lugar de la sala, incluyendo sus fichas. Un movimiento que contiene unas reglas específicas con las que se trata de evitar situaciones como las que hemos detallado anteriormente.

Lo primero a tener en cuenta es que los jugadores no pueden ocultar sus fichas tras sus manos o su cuerpo, sino que estás tienen que estar visibles en todo momento de forma que los encargados las tengan a la vista. Lo segundo es que las fichas de mayor valor son las que deben colocarse más céntricas en la mesa, para que todos los jugadores tengan una visión clara del stack de sus contrincantes y puedan apostar en consecuencia. Y lo tercero es que en los cambios de mesa, las fichas deben trasladarse en los racks. Si no quedara más remedio, se pueden trasladar a mano pero siempre que estén visibles. Fichas que se introduzcan en los bolsillos o en lugares escondidos pueden ser retiradas.

En todas estas cuestiones es evidente que el poker en línea tiene una clara ventaja, pues los procesos de cambios de mesa y de fichas están automatizados. En torneos cash game al jugador se le entregan el número de fichas necesarias que compensen el dinero que el usuario ha decidido poner en juego. En torneos Sit&Go u otras variantes similares donde todos comienzan con las mismas fichas, los repartos son aún más sencillos. Suelen ser fichas de cuatro cantidades (5€, 25€, 50€ y 100€ por ejemplo) y de cuatro colores diferentes (rojo, azul, amarillo y morado por ejemplo). Puedes consultar en las preferencias de nuestro software de poker para más información.

Chip race

Otra de las cosas importantes sobre el reparto de fichas llega con el concepto de chip race. En torneos donde los números de ciegas aumentan progresivamente, llega un momento en el que ciertas fichas pequeñas deben ser retiradas al no tener demasiado sentido su uso.

Imaginemos un ejemplo en el que el nivel de ciegas se sitúa en 10€/20€. En ese caso el uso de fichas de 5€ como valor más pequeño tiene sentido, pues solo con dos de ellas ya completas la ciega pequeña. Sin embargo, si va pasando el tiempo y las ciegas llegan hasta los 250€/500€, las fichas de 5€ terminarán siendo retiradas al ser ya más bien una molestia para los jugadores que un recurso.

Al retirar las fichas, estas deben ser cambiadas por fichas superiores. Pero eso no siempre es tan fácil porque no todos los jugadores tendrán un stack exacto y que sea fácilmente compensable. Para eso se establece el chip race. Esta es una norma por la cual si un jugador posee fichas por valor de más de la mitad de la siguiente ficha que se establecerá como la inferior, recibirá una unidad monetaria de esa cantidad. Lo explicamos mejor con un ejemplo.

Las fichas de 5€ se van a retirar en un torneo y serán las de 25€ las que se queden como las más pequeñas. Si a un jugador le quedan sueltas 3 fichas de 5€, se le entregará una de 25€ a pesar de que se le regalen 10€. En el caso de que fueran 2 fichas, las perdería, porque con ellas no llega al 50% del valor de la de 25€.

Aun así, es normal que las fichas de menor valor sean más abundantes que las de mayor valor en juegos como los de Texas Holdem. Permiten fragmentar las apuestas con más facilidad.

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