Para cualquier jugador que consigue una victoria sufrida en un torneo de poker su última mano es especial. Las últimas cartas que le llevan a la gloria son las que quedan grabadas a fuego en la memoria y más si se trata del primer título, de un logro muy importante en un circuito profesional o si el premio es especialmente cuantioso. Esas jugadas del poker se convierten en una especie de fetiche que cuando aparecen hacen ganar confianza a cualquier jugador y que es sinónimo de victoria. Y en el póker español hay bazas a las que hay que guardar un especial cariño por haber consagrado a algunos de los nombres más importantes de la península con los naipes.

De hecho, todos ellos siguen acordándose de algunas de sus manos más especiales y significativas en sus vidas. Entre otras cosas porque hay series que llegan a regalar las cartas originales de esa baza al ganador para que las conserve como trofeo. Otros habrán revisado mil veces en video sus victorias y otros simplemente guarden en la retina ese momento en el que ya conocen que van a salir victoriosos. En España somos de emociones fuertes, así que repasemos algunos de esos hitos que pasarán a la historia del poker por su importancia.

El poder de los reyes

El Casino Barriere parisino acogió en 2013 las World Series of Poker en su versión “Europe” en el mes de octubre y allí hubo un español que fue capaz de volver a enfundarse un brazalete de campeón. Adrián Mateos jugó como nadie al Texas Holdem en esa mesa final del torneo y gracias a una pareja de reyes se enfundó un millón de dólares de premio íntegro con tan solo 19 años. Lo hizo después de ligar manos durante 12 horas de juego y de aprovechar su big stack metiendo presión a los otros cinco integrantes de la mesa final.

La mano definitiva fue ante el francés Fabrice Soulier, al que Mateos no tuvo ningún miedo en hacerle 3bet pre-flop con un as y un rey. En el flop le caía al galo una pareja de nueves que le hacía ir all-in y después de que el madrileño se lo pensara, terminó haciendo call. Quizá él confiaba más en el as, pero cayó un rey en el turn que le alzaba a la gloria. Inolvidable.

Victoria desligada al rey

De reyes va la cosa porque en el European Poker Tour de Montecarlo de 2019, en el 100K Super High Roller, también hubo otro español que tiene que darle las gracias a esta carta. Y además porque fue su naipe fetiche durante todo el torneo. Sergio Aido se impuso sobre otro hispano como Jesús Cortes en la mesa final y se adjudicó más de millón y medio de euros. Acostumbrado a torneos de poker online, este fue un gran momento para él.

La mano definitiva no fue la más espectacular, no solo porque ambos pagaran rápidamente, sino porque la victoria del asturiano fue por carta alta al rey. Cortés no logró ligar nada con su 9-2 y el K-Q de Aido valió por uno de los trofeos más importantes de su carrera.

Escaleras al cielo

Tenemos que mirar más hacia atrás para encontrar la victoria de Juan Carlos Mortensen, que aunque cuya nacionalidad es ecuatoriana, su espíritu es español. Y como tal se le conoce en el mundillo. Sobre todo, tras hacerse con el brazalete en el Main Event de las WSOP 2001 en el Binion’s Horseshoe Casino de Las Vegas. Millón y medio de dólares de premio con una escalera al rey que no se completó hasta el river y que mantuvo en vilo los corazones españoles.

Después de haber limpiado de la mesa a nombres muy destacados en los principales eventos estadounidenses, Mortensen se plantó ante el veterano Dewey Tomko y ambos se iban al all-in en el flop. El americano se las prometía felices con su pareja de ases, pero el K-Q y el 3-10-J del board le hacían temer por un proyecto de escalera. El 9 de diamantes de la última calle hizo gritar el “¡Viva España!” de Carlos que todos recordaremos y que es historia del poker español.

Un set muy especial

Y qué mejor que terminar destacando el triunfo en el poker de las mujeres gracias a Leo Margets. Y es que en el año 2010 cuando se hizo con un anillo de campeona de Máster en Lloret de Mar todavía no había llegado la verdadera revolución del mundo femenino a los naipes, pero sentó un precedente muy bonito. Dominó la mesa final del torneo y fue acorralando al italiano Massimiliano Luppi hasta hacerle caer y adjudicarse 100.000€ de premio.

La mano final fue ganada por la barcelonesa con un trío de cincos obtenido en el turn en una mano algo floja al inicio, pero donde el estilo tight del rival fue fundamental para leer sus intenciones. Leo no falla cuando algo se le pone por delante en lo que fue una victoria que le hizo un nombre en el poker, si es que no lo había consolidado ya antes.

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