En tus experiencias como jugador de poker vas a toparte con un amplio abanico de tipos de jugadores. Cada uno con sus rasgos concretos y con una estrategia completamente diferente, pero al fin y al cabo con un mismo objetivo que es el de ganar. Lo bonito de este juego es que permite un comportamiento muy variado y de igual manera hay posibilidades de llevarse el gato al agua. Por eso es pertinente hablar de cada jugador tipo, para que todos los tengamos en mente a la hora de identificarlos en las mesas. Y también a la hora de presentarnos nosotros como tal en la acción.
Antes de nada, hay que destacar que en el poker se realizan dos distinciones al hablar de las clases de jugadores. Por un lado, están los jugadores tight y loose, que por su traducción al castellano ya podemos anticipar a lo que se refiere. Tight son aquellos jugadores que miden cada ficha que ponen en juego y las manos en las que participan, mientras que loose se refiere a usuarios con más manga ancha para entrar en batallas de apuestas. Por el otro lado encontramos jugadores agresivos y pasivos. Los primeros meten mucha presión y los segundos delegan la iniciativa en el juego.
Y de todos ellos, ¿cuál es el modelo más adecuado? Expertos, libros y manuales hablan del jugador Tight agresivo como el ideal al que todos los jugadores deberían aspirar en su carrera en el poker. Tipos que en la jerga más popular del mundillo son conocidos como “shark”. Son auténticos tiburones que esperan a que su presa caiga en la trampa para hacerse con ella y no volverla a soltar. Jugadores muy peligrosos que dominan todas las técnicas estratégicas de maravilla y que pocas veces pierden los papeles en el aspecto mental. Los mejor preparados, a priori, para la victoria.
Analizar a un usuario de este tipo es lo mejor que podemos hacer para tratar de alcanzar la victoria, siempre manejando estos conceptos desde una perspectiva relativa. Nadie posee un manual que sea perfecto, ya que las matemáticas no pueden asegurar exactitud en un juego en el que también interviene el azar. De igual manera, puede que un principiante en esto de los naipes no quiera ser esta clase de jugador y opte por otro camino. No por ello se le debe hacer de menos. Con una buena base todo es posible.
Preparase para ser un shark
El jugador tight agresivo, al que se denomina con las siglas TAG, es un tipo de jugador que juega pocas manos y para los que el juego preflop es determinante. Si en sus cartas ocultas lleva una buena baza y decide apostar, irá con todo. Eso puede llevarte a recurrir a la apertura de apuestas 3-bet e incluso 4-bet sin conocer ni si quiera las cartas comunitarias cuando de mano contamos con una combinación entre ases y figuras. Eso sí, el juego postflop sigue siendo clave e importante, al igual que analizar la mano al completo para entender la posición en la mesa.
Esta clase de juego cuenta con el riesgo de que podemos volvernos predecibles y eso lo aprovechen los rivales para hacernos explotar. La mejor pugna contra el tilt para los shark es la de no tener miedo a tirar faroles y a variar entre raise y slow-play con asiduidad. Despistar al contrincante se antoja fundamental si conseguimos controlar el tamaño del bote. Eso sí, una vez que estés en la pomada es recomendable ser agresivo y tratar de obligar al resto a retirarse. Si no lo hacen, estarán en grave riesgo.
Combatir a un shark
El remedio contra el mejor jugador de la variante Texas Holdem en la teoría te ayudará a mejorar si tu juego elegido es el TAG y a enfrentarte con seguridad a ello si te lo topas en las mesas. Algunas de las técnicas a utilizar frente a jugadores agresivos nos servirán, pero también te presentamos otras a considerar de manera más específica.
Lo principal es que en el momento que un jugador opte bastantes veces por una subida fuerte preflop, ya sabes que irá de este palo. En ese caso, es preciso ajustar la estrategia y optar por ser más selectivo con las manos. Y lo mismo ocurrirá después del flop, ya que si un shark entra en la batalla es que está dispuesto a ir con sus armas hasta el final. No tengas temor en foldear.
¿Dónde se encuentra entonces su kryptonita? En las cartas que no les ayuden a completar un proyecto. Los tiburones se vuelven vulnerables cuando reciben un naipe inesperado que les trastoca por completo los planes. Ese es el momento de atacarles y darles de su propia medicina con una buena pila de fichas a pagar si quieren seguir jugando. Aunque no te confíes, porque podría ser una trampa.