Para cualquier jugador de poker que se precie hay algunos movimientos que están extremadamente prohibidos en las mesas si se quieren conseguir unos buenos resultados. La mayor parte de expertos que elaboran guías de juego en las que explican a fondo las reglas del poker y los primeros detalles a tener en cuenta, considera que hay algunos movimientos que un jugador debe eliminar de su estrategia. El limp es uno de ellos. Este movimiento es básicamente lo mismo que el call, igualar la apuesta que haya realizado el rival o que esté en la mesa en esos momentos. Y vamos a ver por qué.

En el poker más clásico, sobre todo en el Texas Holdem de hace unos años, hacer limp en poker era un signo muy claro de debilidad. Un jugador que igualaba era un personaje que no tenía la estrategia tan metida en la mente y que pretendía ver las siguientes calles para poder tener una idea más clara de cuál es su proyecto. En el poker profesional, esto da demasiadas ventajas a tus adversarios y les permite jugar con tu mente y con tu bankroll. En el momento en el que limpeabas, los tiburones se acercaban como buitres en busca de tus fichas. Y no era raro que se las llevaran.

Normalmente, el limp hacía pensar que el jugador era amateur o que recién ingresaba al Texas Holdem proveniente de otras variantes alternativas de poker en las que sí que es un movimiento más habitual. Tu imagen quedaba dañada y te hacía ser débil en la mesa de juego. Sin embargo, eso ha ido cambiando a lo largo de los últimos años. Entre otras cosas porque los jugadores han sabido darle una vuelta de tuerca a eso, jugar con la psicología y hacer creer a los contrarios que estaban ante un jugador principiante. Del fold o el call esperado en el preflop ni rastro, este movimiento empezó a ser una costumbre que terminaba bien.

De estos cambios es de lo que vamos a hablar para que todos los jugadores puedan tenerlo claro y puedan jugar online de la mejor forma posible. La clasificación de manos oficiales de poker no será tan importante aquí, puesto que van a ser los botes y las ciegas lo que tengamos en cuenta. De hecho, son las ciegas lo más importante a la hora de tener en cuenta el limp, al igual que la posición que tengamos en la mesa. No será lo mismo ser de los primeros jugadores en hablar que de los últimos.

De hecho, el limp en las primeras posiciones quizá es el menos recomendable, puesto que es el que más se asocia con el concepto de debilidad. Solo si ya somos conscientes de manos anteriores que tenemos ante nosotros una mesa de jugadores más débiles será bueno utilizar esta estrategia. Si no mejor andar con pies de plomo, sobre todo si después no vamos a estar dispuestos a pagar una resubida grande. Perderemos fichas a lo tonto.

El limp en las últimas posiciones es bien distinto y sí que es un movimiento más propio de jugadores expertos. Una vez que ya hay varios jugadores que han tomado su decisión de hacer call, el nuestro pasará más desapercibido y además aumentará el número de manos jugables frente a otros jugadores. Será preferible que esos jugadores sean lo más inexpertos posibles, si no el buen jugador puede detectar la jugada y ponerlo complicado.

Y el que es un limp que en otro tiempo habría estado muy mal considerado y que ahora es casi obligado, es el limp con el que se completa la ciega pequeña. Con la ciega pequeña ya estamos obligados a poner una cantidad de fichas en la mesa y si la completamos podremos tener la oportunidad de completar alguna mano en la siguiente calle por la mitad de las fichas que el resto de usuarios. Aunque pueda haber jugadores que posteriormente hagan raise y te obliguen a doblar la cantidad puesta en juego, a nivel de estrategia sigue siendo un movimiento favorable y que habla bien del que está sentado en esa posición.

Y lo que también hay que tener en cuenta es lo que puede venir después del limp. Hay jugadores que después de que les hagan call hacen unas subidas muy grandes sin ni siquiera estar seguros de sí estarán dispuestos a seguir adelante si les igualan o les resuben. Es un error bastante común que se puede asociar al robo de ciegas, pero que tiene un gran riesgo si sabemos que en la mesa hay jugadores buenos. Y esto también es algo que se debe tener muy presente, ya que todo esto no dejan de ser suposiciones. Todo está supeditado a lo que vaya ocurriendo en la mesa y lo que vayas observando.

Lo determinante es que el limp ya no es algo característico de jugadores débiles, sino que ha ido un paso más allá. Y por qué no decirlo, este cambio también ayuda a que jugadores principiantes puedan enmascararse y mostrar una imagen mejorada pero que no se corresponde con la realidad. Eso sí, en los movimientos posteriores ya sí que puedes quedar al descubierto.

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