El poker se ha convertido en un juego tan popular en la cultura de múltiples países que no es de extrañar que sea capaz de influir a todo tipo de disciplinas y actividades. Difícil encontrar personas en nuestra civilización que no hayan oído hablar de poker alguna vez o que no hayan jugado o visto jugar en alguna ocasión. Y más complicado aún que no hayan presenciado algo que tuviera que ver con el poker. La expansión del poker online y de los torneos de poker en línea también ha hecho posible que este juego llegue a un mayor número de personas.

Lo curioso es que los naipes han llegado a estar presentes incluso en obras de arte y han tenido un hueco en la carrera de algunos pintores muy famosos, y algunos que no lo fueron tanto. Sin ir más lejos, el sevillano Diego Velázquez cuenta con un holograma en el Museo Dalí de Figueres donde se puede ver a jugadores sentados en una mesa jugando al poker. Aunque no se pueden identificar las manos de poker que lleva cada uno, sí que parece claro que el pintor español quedó impregnado de este juego debido al tiempo que empleó en Estados Unidos empapándose de su cultura.

Y del mundialmente conocido Velázquez a otro que no fue tan importante como Cassius Marcellus Coolidge. El artista neoyorkino tuvo que recorrer un largo camino hasta poder dedicarse a la pintura, pero en la senda dejó una serie maravillosa de pinturas denominada “perros jugando al poker”. El conjunto de lienzos es sin duda la obra artística más famosa relacionada con el poker y que tanto en Estados Unidos como en todo el mundo ha tomado una repercusión gigantesca. No será nada extraño tener en casa una reproducción de alguno de estos cuadros o similares, a pesar de que tengan ya más de cien años de historia.

El conocido con el sobrenombre de “Cash”, pintó estos cuadros en 1894, con la idea de representar los gustos de la sociedad norteamericana de finales del siglo XIX y que proseguiría durante todo el siglo XX. El poker caló hondo en su llegada al continente y en USA fue donde se convirtió en una auténtica religión, con una legión de jugadores impresionante tratando de mejorar sus habilidades y de aprender a jugar al Texas Holdem. La variante más conocida y popular de esta disciplina, curiosamente, no es la que se representa en los perros jugando al poker. Nueve óleos del total de dieciséis que Marcellus creó como campaña publicitaria para una marca de cigarrillos.

El poker con descarte es el protagonista de esta serie de pinturas, un juego perteneciente a esas otras variantes de poker menos conocidas. En este juego son cinco las cartas que tienen en la mano los jugadores y con ellas tienen que formar la mejor combinación posible, al margen de los robos del mazo que se puedan realizar. Una forma de juego que se suele considerar más amateur e ideal para jugadores que aún no manejan bien las artes del Texas Holdem o del poker en general. Con este se aprende a jugar al poker más básico para después poder pasar a una estrategia más elaborada.

En el cuadro “A Bold Bluff” vemos como uno de los perros apuesta un gran número de fichas cuando tan solo cuenta con una pareja de doses, mientras que resto de integrantes lo miran con incredulidad. Es sin duda una referencia a lo que sería un farol en el poker. Mientras que en “Waterloo” podemos observar como uno de los perros queda sorprendido al haberse retirado con una mano con la que hubiera ganado la partida. Y es en “A Friend in Need” donde vemos a un bulldog dándole bajo la mesa un as al perro que tiene a su lado para que este puede completar un poker de ases. La representación de hacer trampas.

El poker de ases también aparece en “Pinched with Four Aces”, cuando uno de los perros consigue ganar con esa mano a otro y el perdedor aparece marchándose de su asiento. Y sin duda los más duros, siempre dentro de un contexto cómico como es el de esta serie, son “Poker Sympathy” y “Stranger in Camp”, donde observamos como los poker de ases son neutralizados por una escalera de color del adversario. Incluso en “His Station and Four Aces” observamos a los perros sentados en una mesa vestidos como las mafias norteamericanas de la época lo hacían por aquellos entonces. No solo al poker quería hacer referencia Cash.

Los perros jugando al poker han sido tan famosos que incluso han aparecido en diversas películas, series conocidas de televisión o series de dibujos animados. En cómics de personajes de Marvel pueden observarse viñetas que son clavadas a alguno de los cuadros anteriormente mencionados, solo que con superhéroes ocupando el lugar de los perros. En Snoopy se podía ver también al personaje principal y sus amigos jugar al poker en una mesa, mientras que en los Simpson no solo el perro de la familia aparece en una escena jugando con sus colegas en una mesa, sino que en un capítulo de Halloween se muestra un cuadro de perros jugando al poker como tal.

El poker haciendo también acto de presencia en el arte, como muestra de que este juego también se presenta como tal: como arte.

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